miércoles, 5 de julio de 2017

Calles del Este, Guardia y Lancaster. Establecimientos comerciales en el primer tercio del siglo XX

 
 
Entre Conde del Asalto/Nou de la Rambla y Arco de Teatro, a partir de la Rambla y antes de llegar al Arco de Cires, hay tres calles que forman parte del Barrio Chino canónico y que no tienen la solera canalla del resto de sus hermanas.
 
Se trata de las calles Lancaster, Guardia y Este. Calles estrechas, con las mismas vaquerías, traperias, lavaderos, tiendas de comestibles, de gomas higiénicas, de casas de dormir, paradas del mercado callejero, figones, tabernas y prostíbulos que el resto de calles. Cuando aparece su nombre en la prensa no es por la presencia en ellas de un local de espectáculos sobresaliente, sino porque suceden las mismas riñas, peleas, navajazos, crimenes pasionales, robos, redadas policiales que en todas las demás calles, pero con menor frecuencia. Si acaso, un rasgo particular de las tres calles es la concentración de locales de asociaciones, centros republicanos, sindicatos que sobre todo se da en la calle Guardia. Podríamos decir que las tres son calles de transición entre la vida más o menos (muchas veces menos que más) plácida de Barcelona y la intensidad continua del cogollo del barrio chino.
 
Vayamos a por la relación de locales de las tres calles:
 
 
 
CALLE DEL ESTE

En ambos extremos de la calle, dos pensiones la guardan.

En el límite que da a la calle Conde del Asalto/Nou de la Rambla,  con quien hace esquina, en su número 1, está la Pensión La Única documentada entre los años 1917 y 1937. Se conoce su existencia por lances de sangre, robos o multas. En 1934, el hecho delictivo es de mayor relumbrón. Se había detenido a Paul Laborie más conocido en los medios delicuentes como Paul-les-belles-dents, huido de Paris tras la muerte de Oscar Dufrennes, empresario de salas de espectáculo,  en un caso que entusiasmó a la prensa francesa. Paul Laborie había dormido dos noches en la pensión La Unica y de allí pasó a la pensión Sabina de Nou de la Rambla donde fue detenido.  Laborie terminó extraditado y celebrado el juicio por la muerte de Dufrennes,  el juez lo absolvería de la misma. Por el camino, la prensa francesa daría a conocer su vida: ladrón desde siempre, con un amante travestido, pronto se dió cuenta de que su dentadura provocaba la turbación de señoras que estaban dispuestas a financiarle los gastos a cambio de sentir como se clavaban en ellas los dientes de Paul-les-belles-dents.
 
 
                                                                                            Paul Laborie
 


14. Menciona Paco Villar en su libro sobre el barrio chino, el bar La Criollita visitado en varias ocasiones por la policía en 1927 por asuntos relacionados con el trapicheo de drogas, en particular, de cocaína.

En 1908, la Agrupación Socialista Barcelonesa tiene su local social en el principal de la finca.

Otro vecino de la finca, al decir de Paco Ignacio Taibo II en su libro sobre los años del pistolerismo (Que sean fuego las estrellas) fue Antonio Soler Martorell alias El Mallorquí. Lugarteniente de Bravo Portillo y más adelante del barón de König, tuvo un papel relevante en la muerte de varios dirigentes sindicales. Murió asesinado en 1920 en el barco que le llevaba a Cuba huyendo   de las represalias de la policía y de los anarquistas.

 

18. En el primer piso, tocando casi a Arco del Teatro, La Bola de Oro. Antes de ser pensión había conocido unos años como café de camareras bajo el disfraz de una sociedad recreativa. Entre los años 1907 a 1925 nos aparece el café de camareras y a partir de 1926 como posada. Y si como café de camareras fue mas interesante por las riñas en el local que por la belleza de sus camareras, como posada continuó atrayendo las visitas de la policia, antes y durante la guerra. Como dueña del local aparece en varias ocasiones Maria Alconchel.
                                                                                        Abril de 1907 - El Diluvio.

 
                                                                                     Octubre de 1908 - La Veu de Catalunya
 
 
 
 
                                                                               Mayo de 1909 - La Publicidad
 
 
 
                                                                                          Abril de 1927 - La Vanguardia.
 
 
 
 
Dejamos un recuerdo para la carboneria del número 16 que en el Anuario Riera de 1936, aparece como propiedad de Esteban Cuende ¿familiar de los traperos Cuende?.

 
 
CALLE GUARDIA 
 
 
 
 
 
                                                                    Branguli - Fiesta popular. Septiembre 1934. ANC
 
 
 
                                                        Branguli - Fiesta popular. Septiembre 1935. ANC
 
 
 
 
 
 
Números impares: 


1. Tostadero de café Pernambuco  (1936). Es posible que los esgrafiados actuales en Conde del Asalto/Guardia, correspondan al tostadero.
 

                                                                                  Nou de la Rambla/Guardia.
 
 
 
1. Academia de baile de Rafael Vega (1911). En 1936 en el edificio había una academia de varietés a nombre de Alfonso Sanchez.
 
 
 
7. Sociedad “El Progreso” de obreros peluqueros y barberos. En ocasiones, la sociedad aparece en la prensa como Sociedad “El Figaró” de obreros peluqueros y barberos;  en otras, en lugar de obreros peluqueros y barberos, como oficiales peluqueros y barberos. No sé si se trata de que en las sucesivas asambleas de la sociedad le van cambiando el nombre o de una aportación personal de la prensa a la confusión sobre el nombre de la sociedad. Documentada entre 1910, en que se traslada la sociedad al local, y 1915. A partir de ese año no encuentro datos. Quizá se incorporara a un sindicato mayor y se disolviera como tal sociedad.


9.  Bar La Feria. Sabemos por un artículo de Sebastia Gasch en un Mirador del año 1933,  que se había llamado Nueva Pastora. Cuando escribe Gasch su artículo, se trata de un local de flamenco al que el articulista se ve obligado a acudir como acompañante de Vicente Escudero durante los doce días que pasa este último en Barcelona. Actuaba Carmen Amaya y Escudero no quiso perder ni una noche sin ver a la bailarina. Un rollo monótono que no divierte nada a Gasch. Gracias a la queja de Gasch (y a que aparece en el listín telefónico del año 1936) conozco la existencia del garito.

9.  En el pral. estaba el Colegio Local de Farmaceúticos de Cataluña (1936). El edificio contaba ademas con el Montepio de Farmaceuticos del Dr. Andreu (1936).


 

11. Habitaciones amuebladas y bar de Magin Canalias. (1936).

 
 
Números pares:


6. Asociacion de artistas flamencos (1936).


10. Lecheria (1908-1939).


12 pral. Casa del Pueblo del Distrito V. Durante años,  el feudo  del político radical  Félix Roure Carricarte.

Félix Roure fue una persona muy popular en el distrito V donde se ganó el puesto de concejal en varias elecciones municipales. Un poco por los favores que le debían los votantes, y otro poco por el mangoneo en el proceso electoral, el caso es que conseguía el acta. En alguna elección, cabreado con su partido, se presentó en solitario y  de nuevo fue elegido. Félix Roure creó una red clientelar en el barrio chino.  Era un padrino benévolo al que se acudía para que resolviera problemas vecinales, desde el adoquinado de una calle a la posibilidad de conseguir que el puesto de sereno vacante fuese para alguien del barrio.
En las elecciones de 1931, la oleada de izquierdas ahogó sus aspiraciones de continuar en el cargo. En aquellas elecciones, de los seis concejales que elegía el distrito V, cuatro fueron para ERC y dos para la coalición republicano-socialista. Aún se presentaría, y de nuevo en solitario, en las primeras elecciones municipales  que celebró el franquismo. En 1948. Sin la menor posibilidad de victoria. Francisco Madrid no puede disimular su inquina cuando lo menciona.
 
En el primer piso vive Arnaldo Ortega, representante exclusivo de La Bella Dorita, artista frívola (1934).
                                                                                 La Bella Dorita.
 
 
 
En el edificio tiene instalada una sastreria Szmul Mejer, de 42 años de edad, polaco, que se dedica a receptación de material robado y a comprar moneda falsa. La policia informa de que la sastreria es una tapadera. En los medios delincuentes extranjeros es conocido como “el Max” (1935).
 
 
                                                                                          Julio de 1935 - Ahora.


 
 
16. Farmacia Durán (1936).
 
 
 
Ubicación sin determinar y otros sucesos:
 
 
-Casa Gloria. Cuenta Josep Pla en Un senyor de Barcelona que los barceloneses festejaron con grandes fiestas el tercer centenario del descubrimiento de América. En los establecimientos comerciales fue corriente poner algún arco luminoso. Uno de los más comentados estuvo en la calle Guardia, en el local de una señora muy conocida de nombre Gloria. Decía así la leyenda del rótulo: Gloria a Colón. A Pla le hace gracia y a nosotros también.
 
 
-Centro de la Unión Republicana de la calle Guardia (1907).
 

-Sindicato de la piel de la calle Guardia. (ensalada de tiros durante els Fets de octubre de 1934).

 

-Casino de la calle Guardia. Golpean a un diputado mientras se dirigía al casino de la calle Guardia. El periodista de La Campana de Gracia que narra lo sucedido, indica que el agresor es el hermano de un asqueroso libelo que se publica en Barcelona y califica, no se sabe si al agresor, a su hermano, al asqueroso libelo o a todos ellos, de kabila rifeña.
 
                                                             La Campana de Gracia - 12 de enero 1907

 


Mayo de 1931.  Los vecinos de la calle Guardia envían a la prensa la nota que han dirigido al gobernador civil, sr. Lluis Companys, formulando una queja por los problemas que ocasionan las prostitutas que desarrollan su actividad en la calle Guardia.  Es que montan un escándalo que pa'que. Firman la nota 125 vecinos.
 
                                                                       Publicado en El Diluvio - 8 de mayo de 1931
 
 
 
 
 
 
 
CALLE LANCASTER
 

De las tres calles, la más esaboria. Como con aquellos presidentes suizos de quienes nadie conoce el nombre porque nunca sucede nada en Suiza digno de noticia, que es decir que la vida del país transcurre con una tranquilidad que repele a los medios de comunicación, apenas sabemos nada de los locales de la calle Lancaster. Varias imprentas, algún local asociativo, en la acera de los números impares se abre la entrada para alguno de los locales pegados al Teatro Principal,  y en los años treinta el “cau d'art” Celler Bohemi. Cabe suponer que los habitantes de la calle estarían contentos de que la suya fuese una calle "aburrida".
 
 

5. Fills de Bastard, imprenta de litografía. Inaugurada en 1877, en 1936 continuaba su actividad.
 
 



7. Entrada trasera a El Gato Negro de Rambla del Centro 36-38.


13. Entrada trasera al Etoile Palace/Lindo Palace/Palermo del número 2 de la Plaza del Teatro. La variedad de nombres corresponde al mismo local que va cambiando de actividad según lo que en Barcelona se ponga de moda. Cafe-concierto, Salón de tanguistas, baile con tickett en un viaje que lo fue llevando a la nada. 


2. Celler Bohemi   Con entrada principal por el número 11 de Conde del Asalto/Nou de la Rambla.  
 
Los años treinta vieron el éxito de una nueva modalidad de espectáculo: los “caus d’art”. Los caus eran tabernas que tenían un estrado a disposición de espontáneos con habilidades musicales que quisieran o se atreviesen a enfrentarse al público del local. Un anticuario asiduo a la taberna de Peret de la calle Robador, el primer y más reputado cau, alquiló este local, que hasta la fecha había sido una tienda de embutidos con un local al fondo donde se bailaba flamenco, y lo habilitó como cau d’art manteniendo la tienda.
Sebastia Gasch, a quien no gustaban mucho las cuevas de arte, del Celler Bohemi decía que era el auténtico  refugio de la homosexualidad más distinguida de la ciudad,  exhalaba un perfume "artístico" y precioso perfectamente irrespirable.

A principios de los cuarenta, el local cambió su nombre por el de Bodega Bohemia. La fotografía que sigue es de una interpretación de dos de los espontáneos con mejor acogida entre el público del Celler Bohemi: Mary Cel y Carreras.


                                                                                                   1935.



12. Viña P. Establecimiento de carácter andaluz.  En 1926, el propietario se llamaba Eucumbaldo. Más adelante, dirigió el local Julia Borrull acompañada por el guitarrista Francisco Aguilera.



16, 18 y 20 – Fabrica de dulces de José Bernabé (1936).  Puede que en la finca viviese por unos años Andreu Nin. Escribe Pelai Pages que en 1916, cuando Andreu Nin se encontraba en Egipto como representante de la casa Tusell Germans, en la fecha del aniversario de su primera hija, envió un telegrama a su mujer recordando la celebración y dirigido a Lancaster 16 de Barcelona.







 
 
 
 
 

lunes, 12 de junio de 2017

Calle de las Tapias. Establecimientos comerciales durante el primer tercio del siglo pasado.


 
 
 
 
 Margaret Michaelis. 1932-34. AFB3- 144 GATCPAC. Calle de las Tapias. A espaldas de la fotógrafa se encuentra el Paralelo. Al fondo, la calle San Olegario.
 
 

Siempre fue una calle sórdida la calle de las Tapias. Era el lugar donde se encontraban las prostitutas más ajadas, las más castigadas por el paso de la vida, las más baratas. Su situación, en una cota por debajo del Paralelo donde desembocaba, favorecía la discreción tan útil en el negocio del sexo, si más no, en aquellos periodos en que el gobernador civil tenía que demostrar que estaba entregado a la represión del vicio. Bares minúsculos, pianolas desvencijadas, prostitutas que hacía muchos años que habia pasado la vida por ellas e invadiéndolo todo, un olor que era la suma de muchas pestilencias.

Decía José Esteban Vilaró que en los años treinta, la calle estaba poblada por sombras siniestras en los portales sórdidos y cruzada por gatos al acecho de roedores de cloaca.

Quizá hubo un periodo en que la calle ya que no más respetable al menos pudo parecer menos miserable, los años del taller Baldufa, sucediendo al baile de La Patacada, cuando los hijos de buena familia celebraban saraos y bailes de disfraces en plena calle Tapias. Pero eso fue a mediados del ochocientos, y ya, clausurado el taller, Tapias se abandonó a su destino canalla.

En 1935, a rebufo del cierre de establecimientos de Arco del Teatro, pudo parecer, una impresión que duró pocos meses, que Tapias podía ser una calle que heredase la vitalidad del barrio chino, cuando, según cuenta Sebastia Gasch, en poco tiempo abrieron varios locales que le dieron cierto lustre, y ya en marzo de 1936, el Barcelona de Noche. El inicio de la guerra terminó con aquel simulacro de cierta prosperidad.




ESTABLECIMIENTOS DE LA CALLE DURANTE EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO XX


 
ACERA DE LOS NÚMEROS IMPARES


1,bis. Meublé La Estrella. Relacionado con el número 2, bar Dominguez. Ambos propiedad de Dominguez Lanau, un aragonés que pocos meses antes del inicio de la guerra se traslada a Caspe, de donde era natural, para reponerse de una enfermedad. No fue una buena idea. En marzo de 1937, el comité de Bujaraloz lo acusó de trata de blancas, afiliado a la falange, confidente de la policía y otros tantos delitos, de gravedad extrema en aquellas fechas y aquel lugar. Fue detenido y a pesar de las declaraciones de varias personas de Barcelona y Caspe manifestando que el tal Dominguez era persona con unas ideas de izquierda, se le encarceló a la espera de juicio. En la espera y mientras permanecía encerrado, falleció por una hemorragia cerebral.


1,bis. En 1913, se abre La Cueva del Gordito, un local de aprendizaje de varietés, bar y restaurante económico. Me caben pocas dudas de que se trata de un negocio del popular Copernico Olver “El Gordito”   , alma de la academia de baile que en los años veinte surtió de una gran cantidad de “estrellas” a los locales del Paralelo y barrio chino, y que en aquellos años de éxito se encontraba en el número 60 de Conde del Asalto.

  

                                                        El Diluvio - 4 de septiembre de 1913.




                                                Papitu. 17 de septiembre de 1913. Reseña de La Cueva del Gordito.


1,bis. Dancing El Arco Iris (Anuario Riera 1936)



3. Fernando Pintado, en su novela Perico en las Ramblas,  domicilia  en el número 3 de Las Tapias a la madre de Joan Rull, el activista de las bombas, confidente de la policía y responsable de la mayor parte de las bombas que explotaron en Barcelona entre diciembre de 1906 y mayo de 1907. Murió en 1908 por garrote vil en La Modelo a manos de Nicomedes Mendez, el que quería instalar un teatrillo en el Paralelo donde se escenificasen los ajusticiamientos.

A Fernando Pintado lo volveremos a encontrar en el barrio chino el 17 de junio de 1921, cuando acompañado por Rosendo Jiménez, redactor de La Tarde, periódico del que Fernando Pintado era el director, al llegar a la altura de Casa Romana, en el número 21 de Conde del Asalto, fueron tiroteados por unos pistoleros del Sindicato Libre, resultando muerto Rosendo Jimenez.


3. Gomas higiénicas de Juan Marimón (Anuario Riera, 1936).



5. Barcelona de Noche. Situado en una antigua fábrica que a principios de siglo había albergado una fábrica de perfumes, Jabones de Tocador Renaud Germain. En 1931, arde la fábrica de ebanistería del primer piso.



El Barcelona de noche, era descrito por Sebastia Gasch del siguiente modo: La fachada, fria y desangelada, se asemejaba a la de una fábrica. Pero si el negro de la puerta permitía a uno penetrar en el establecimiento, porque lo atestaba un gentío imponente y a las doce de la noche ya no cabía en él un alfiler, uno de hallaba de improviso en un hangar inmenso y suntuoso. […] A mano derecha de esa gran sala rectangular había un bar lujoo, la mesa de juego y los lavabos. A mano izquierda el guardarropa. Cuatro arcadas enmarcaban los palcos situados en la parte alta del local. Las palmeras pintadas trepaban por las paredes e invadía el techo. ¿Palmeras hemos dicho? No del todo. Se trataba de unos árboles singulares. El tronco, de color azul y plata, era de palmera, en efecto. Pero las hojas eran de plátano y el fruto de cocotero. Sobre las paredes de color de naranja, una mano trivial había dibujado, además de los árboles curiosos, un papagayo y dos mujeres desnudas que se mecían en una hamaca y un trapecio de flores. 

Unas franjas a semejanza de la caoba -el “faux-bois” de los primeros lienzos cubistas- se encargaban de redondear la escenografía teatral. Una lámpara monumetal, de unn decorativismo muy 1925, colgaba del techo.

En el centro, una pista cuadrada con ángulos luminosos y cercada por unos gruesos cordones de “stand” de Feria de Muestras. Por entre las mesitas de madera y unos taburetes góticos, circulaban unos camareros con chaqueta blanca y las mujeres del guardarropa vestidas de seda negra... Pepe-el-de-la-Criolla paseaba su mirada de carnero degollado por esa fastuosidad de inferior calidad. Y,de vez en cuando, el cangrejero -¡Percebes, gambas, almejas!- nos recordaba que nos encontrábamos en el “Barrio chino”

 El local se había inaugurado el 18 de marzo de 1936. Meses antes, el encargado de La Criolla, José Marquez, el popular Pepe, había abandonado el local de la calle del Cid y junto a su mujer, Cayetana Hibrain como copropietaria y Saborit en la dirección abriría un establecimiento en la calle de las Tapias. Era el Barcelona de Noche. En la madrugada del 29 de abril de aquel mismo año, al mes y medio de la inauguración, Pepe era asesinado a balazos cuando entraba en el edificio donde vivía. Nunca se encontró al asesino y las hipótesis de su muerte fueron en varias direcciones. Tras la guerra, la sala de fiestas  por unos años cambiaría su nombre por el de La Nueva Criolla, pero esa parte no toca en el blog.




                            Las dos fotografías aparecen en la revista Crónica del 17 de mayo de 1936.



                                                     Ultima Hora. Anuncio de 19 de marzo de 1936.



En el mismo número hubo un kiosco de bebida, Kiosco Ramonet por su propietario Ramón Serra.

                                                                             Papitu. Enero de 1934.


                                                         Papitu. Febrero de 1934.  "el percal que hi concorre es chipén"





15. Bar de Joaquin Hurtado (Anuario Riera 1936).


19. Gomas higiénicas de Isidro Marimón (Anuario Riera 1936).




 ACERA DE LOS NÚMEROS PARES


2. Bar Dominguez. Ya lo hemos mencionado en el meuble La Estrella del número 1bis, al tratar del final de su dueño.


6. A mediados del siglo XIX, se celebraban los bailes de la sociedad  La Patacada y más tarde ocupó el local, el taller de la sociedad  Baldufa.

                                                                              Ball de La Patacada.


                                                         Taller La Baldufa. REvista Hispania, 1901.



Los cines Diana y Monumental con una entrada principal por la calle San Pablo, tenían una entrada secundaria por este número de la calle Tapias.

                                      1935. Acceso a los cines Diana y Monumental por la calle de las Tapias.



En el Anuario Riera de 1936 figura el dancing y salon de baile, Paris La Nuit, en la guia telefónica se menciona en aquel año el dancing La Luna ¿mismo dancing? ¿uno al lado del otro?.


8. Una serie de fábricas:  Fábrica de confetti Albert (1907). Fábrica de lamparas Ramón Areu (1916). La fábrica de Ramón Areu aparece en el Anuario Riera de 1936. Fábrica de calzado José Dominguez, destruida tras un incendio en 1930.

 
 
 

10. En 1933, aparece en la prensa cuando en el taller de torneria de Enrique Font Sala, entran siete individuos que tras reducir a los que se encontraban trabajando, procedieron a destruir varios tornos y los trabajos de ebanisteria ya terminados que encontraron. Puede que se tratase de anarquistas del Sindicato de la Madera.
 
                                                                     La Vanguardia.  18 de febrero de 1933.





En el número 10, y aunque no tenga relacion con el blog no puedo por menos que recordarlo, hubo un incendio el 5 de septiembre de 1974. Iniciado en uno de los talleres de carpintería de la planta baja, el fuego se propagó al resto de la finca pereciendo 17 personas. Sirva este mínimo apunte para mantener viva la memoria de unos fallecidos del barrio chino.



12. La Moderna, gomas higiénicas. Anuario Riera 1936.


22. Juan Baque, gomas higiénicas. Anuario Riera 1936


 
En el extremo que daba al paralelo, a un lado el teatro Arnau, y en el otro El Tropezón.



                                                         Branguli. En el centro El Tropezón y a la derecha el Arnau.















miércoles, 7 de junio de 2017

La calle del Cid en los años de La Criolla

 
 
                                   Calle del Cid desde uno de los pisos de la calle Mediodía. Casas i Galobardes. Años treinta.  Primeros números de la calle.
 
 
 
Calle del Cid desde los últimos números de la calle. A la izquierda se abre la calle Berenguer el Viejo y el fotógrafo se situa cerca del Portal de Santa Madrona. Merletti.  IEFC. Años treinta.  En el número 14, el Bar Chino.
 
 
 
Durante los años veinte y treinta del siglo pasado, la calle del Cid no es solo, ni siquiera es sobre todo, la calle donde se encuentra La Criolla. Aún si hacemos abstracción de La Criolla, Cal Sacrista, La Taurina y las casas de dormir del patio interior de La Mina, aún sin todo ello, es una calle con personalidad suficiente para abrirse paso a codazos (y a navajazos) y reivindicar un lugar preeminente en el núcleo duro del barrio chino.

La Criolla y Cal Sacrista colocan la calle en la agenda de los burgueses deseosos de rozar por unas horas el universo de los hombres que se visten de mujer. Lo mismo que le sucede a aquella parte de la intelectualidad francesa que escribe cosas sobre transgresión y sexualidad; acuden a La Criolla para tomar apuntes de primera mano que vierten en libros que si por casualidad leyese y lograse entender cualquiera de los efebos de la calle, se descojonaría de la risa. El señorito medroso que hablaba raro mientras le miraba el paquete y que ahora escribe una colección de frases sin sentido.

Mientras esos burgueses y esos intelectuales entran en los locales de moda, la vida del barrio chino se manifiesta y ruge en la calle del Cid, indiferente al interés que causa en los pijos.


La calle del Cid, en los años veinte y treinta del siglo XX, son los antiguos edificios de fábricas de mitad del siglo anterior, reconvertidos para el uso de vivienda. Llenos de murcianos, cartageneros, andaluces y gitanos (asi clasifica Francisco Madrid en un número de El Escándalo a los habitantes de las piezas en que los dueños de los edificios han parcelado las grandes naves industriales).

Durante el día, la calle, al igual que las otras calles de alrededor, es del mercado callejero que llena aceras y vía,  y ciega los imbornales con restos de alimentos. A menudo, alguien, un ganadero que ha terminado su negocio, una persona de comarca que quiere echar un clavo antes de volver al pueblo, alguien que se escabulle de la familia,  entra en una de las tabernas, casi todas pequeños prostibulos, y tambien a menudo se convierte en noticia de prensa. Le pegan, o lo duermen echando un narcótico en la bebida, el resultado es que le dejan sin cartera y si tiene suerte no lo dañan demasiado.
 Mercado callejero en la calle del Cid. Años treinta. Autor desconocido. A la izquierda, las fincas de los números 1, 3 y 5. A la derecha, el número 2.
 

No es una calle plácida. En La Vanguardia, y excluyendo noticias de La Criolla, Can Sagrista y el albergue municipal, aparece en los primeros 36 años del siglo pasado alrededor de 800 veces. Y es una calle corta, la numeración municipal termina en el 16. Esa irrupción en las noticias de la prensa tiene motivos muy limitados, o bien la solicitud que hace alguna institución caritativa  de ayuda  para los necesitados que viven en la calle, o bien, y sobre todo, por reyertas en la calle o en las tabernas. Se apuñala mucho en la calle del Cid. Por lo general al incauto, pero también es una calle donde se producen ajustes de cuentas. A pesar de tanta noticia, casi nunca aparece el nombre del local en donde se produce el lance. Yo creo que todos los garitos son intercambiables. Un día hay una riña con heridos en una de las tabernas,  y al dia siguiente en otra de ellas. Las peleas de la calle del Cid llenan de usuarios la casa de socorro de la calle Barbará.

A media tarde, y ya hasta muy entrada la noche, despejada la calle del mercado, abren todos los establecimientos del negocio de la prostitución y del espectáculo, y aparecen, es una de las peculiaridades de la calle, los travestidos que alternan el negocio de la carne con la venta de estimulantes, cocaina sobre todo.
 
 
                                                               La Rambla. 18 de septiembre de 1933. Dibujo de Santsalvador.
 


                                   Detenidos en la calle del Cid por dedicarse a la venta de cocaína. el Dilluvio. 1933.



        En el transcurso de una redada policial, son detenidos 8 "invertidos" en una casa de la calle del Cid. La Vanguardia. 1924.


 
Envolviendo todo ello, un hambre de años y una miseria sin fondo, con mucha gente desesperada. Hay quien perece en la calle y el forense certifica una muerte natural por consunción, vale decir, por no haber comido en días, y hay quien intenta vender a su hijo recién nacido por una cantidad que le permita alejarse de Barcelona. Pero sobre todo, se muere por enfermedades infecciosas. No es de extrañar, a la falta de alimento, se suma el hacinamiento y la falta de condiciones higiénicas en los pisos.
 
 
                                                                                La Vanguardia. 12 de febrero de 1925.
 
 
 
En una conferencia del año 1935 que imparte el concejal Bausili se nos dan datos sobre la mortalidad en el conjunto de Barcelona y en varias de las calles del barrio chino por enfermedades infecciosas y contagiosas. La tasa de mortalidad en 15 años por tales causas en el conjunto de Barcelona se establece en el 9.15%;   uno de cada once barceloneses morirá de infección en un periodo de 15 años, mientras en la calle del Cid entre  los habitantes de los números 2 a 8 y 7, la tasa se multiplica por  6 y supera el 50%. Más de la mitad de los habitantes de dichas fincas morirá de enfermedad infecciosa en 15 años (semanario Després. número 41. 27 de julio de 1935).

Relaciono los locales de los que he conseguido información. La Criolla la traté   aquí y aquí;   Can Sacrista   aquí;  La Taurina,   aquí;  y las casas de dormir del patio trasero de La Mina,  aquí. Hoy le toca al resto.


CALLE DEL CID. ACERA DE LOS NÚMEROS IMPARES
 
1. -Casa Enriqueta. Prostibulo. 1925 (1)
  
   -Taberna de Juan Esplugas. Anuario Riera 1934 y 1936. Puede que se trate del mismo establecimiento que el anterior.
 
3.  -Hasta 1853 hubo una escuela pública que en aquel año se trasladó a Arco de Cires, 5. Dicho quede a efecto de inventario.
 
   -La Valenciana. Prostibulo. 1918. En 1934, se traspasa un bar-taberna en el número 3 y se menciona que el establecimiento dispone de 9 habitaciones amuebladas, lo que me hace suponer que lo que se traspasa es un prostíbulo. En el Anuario Riera de 1934, en dicho edificio aparece la taberna de Maria Molina. Como en el número 1, puede que todas las noticias hagan referencia al mismo local.
 

Branguli. De una serie sobre el barrio chino en la inmediata postguerra. Es la serie que mejor permite hacerse una idea de los edificios de la calle en los años anteriores a la guerra. En esta imagen, los primeros números hasta su final en la calle Mediodía.  Aparecen tapiadas puertas y ventanas. Fue una calle dañada por los bombardeos de la aviación italiana y se ha tapiado la entrada a varias fincas para impedir accidentes por caída de cascotes.



 
 
5. -La Rubiales. Prostibulo. 1918.
 
    -En los años 1924-25 hay un taller de reparaciones de carrocería de vehículos Ford
 
   -En 1933, el ayuntamiento aprueba una partida para alquilar y adecuar los bajos del edificio a los efectos de habilitarlo como refugio para indigentes. En 1934 aún no está operativo. Aparece el número de telefono del refugio en la guia telefónica de Barcelona de 1936.
 
 
                                                                    La Vanguardia.  3 de septiembre de 1925.
 
 
 
7.   -Fábrica de conservas del sr. Morlans (1923)
 
      -Bar Internacional (propietario Celedonio Arias). Anuario Riera 1934. Me resulta poco creible un bar que se llame Internacional en la calle del Cid, cuando en los años treinta y a pocos metros, en el cruce de Arco del Teatro con Montserrat, hay otro local del mismo nombre y sobre cuya existencia no cabe la menor duda. Quizá se hayan confundido los del Anuario Riera.
     -Café Catalán. Aparece en una nota de El Diluvio en 1929 que informa del acuerdo favorable a la reapertura del local. Como en el caso del Bar Internacional, no tengo nada claro que la razón de la aparición de este establecimiento en la calle del Cid 7 no sea otro que un error en la confección de la noticia.

El uno de abril de 1933, frente al número 7, tiene lugar una pelea en cuyo transcurso es apuñalado y muere  un marinero irlandés.  Pepe "el Tiñoso" temeroso del efecto de los rumores que le señalan como autor de la muerte, huye a Francia  donde permanece por un año. Al regresar a Barcelona, es detenido.  En abril de 1936,  se celebra el juicio por la muerte del marinero que termina con la absolución de Pepe "el Tiñoso". Antes, manifestó su enojo porque la prensa lo llamaba "Bisoño" cuando todos sabían que su alias era "Tiñoso",   que ya estaba bien de tanto equivoco.  Durante el juicio, a la pregunta del fiscal de  por qué se había confesado culpable de la muerte del marinero en comisaria,  dijo que harto de que le pegasen y como estaba enfermo y le daba lo mismo, confesó ser autor de la muerte, pero que era mentira. 
Perez de Rozas toma una fotografía de Pepe "el Tiñoso". Un  hombre con aspecto de exhausto.
 
                                                                 Perez de Rozas. 3 de abril de 1936. Pepe "el Tiñoso".

9. -Siempre Alerta, establecimiento de gomas higiénicas. Lo conocemos por una fotografía de Margaret Michaelis que cabe datar entre 1932-34. Inaugurado en 1930.


 

                                                                                          Papitu. 1930

 
                                                                                 Margaret Michaelis. 1932-34
 




Margaret Michaelis. 1932-34. Se ve la finca, de planta baja,  que hace esquina con la calle de la Mina. El resto son los patios del número 12, que es la parte posterior del bar  La Mina,  y en la pared del número 10, ya medio borrado, un anuncio de la Criolla.
 
11.  -letra A – Lechería de Francisco Porta. Anuario Riera 1934 y 1936. Barbería de Pedro Barbudo en el Anuario Riera de 1936.


         -letra C – Carbonería de Manuel Morales. Anuario Riera 1934 y 1936.

         -letra D - Bodega de José Mascuñá. Anuario Riera 1934 y 1936.

         -letra G - Gomas higiénicas de Simeón Peris. Anuario Riera 1934 y 1936. Se encuentra también en un anuncio de L'Esquella de la Torratxa de 1932 con su nombre comercial: Gomas La Holandesa.


                                                                               Esquella de la Torratxa. 1932
 



ACERA DE LOS NÚMEROS PARES.

2. -letra E. Trapería de Ramón Muruve. Detenido en 1927 por receptación de objetos robados.
                                                                           La Vanguardia. 1927
     
     
     
4. -Comestibles Juan Martín. Anuario Riera 1934 y 1936.


8. -La pintora. Prostibulo. 1918.

    -Prostibulo en planta baja. 1925.

    -Bodega de Juana Jimenez. Anuario Riera 1934 y 1936.

    -Bodega de Pascual Montes. Anuario Riera 1934 y 1936. Una de los dos bodegas  debe de ser La Taurina.

 
              Las personas sentadas en la calle están en la entrada del número 8. Más allá, La Criolla. 1934-36. Autor desconocido.


 

10 - La Valentina. 1918.


      - Prostíbulo en uno de los pisos, por encima de La Criolla. Aparece en 1933 en la crónica judicial.


                                                                              La Vanguardia. 1933.
 


12.   - Aparte de las casas de dormir, aparece un almacén de vinos de Jaime Busquets. Anuario Riera 1934 y 1936.
 
12, bis   -Bodega de Vicente Salvador. Anuario Riera 1934 y 1936.

14, - Bar de Manuel Bueno. Anuario Reira 1934.
      -  Bar de Juan Guilera. Anuario Riera 1936.
 
       - Bar Chino. En la esquina con Berenguer el Viejo.
 
 
                                                   Josep María Sagarra. Años treinta. Esquina de calle del Cid con Berenguer el Viejo.
 
 
 

16.    -Talleres Petit, maquinaria.
 

                                     Branguli. Inmediata postguerra. Calle del Cid. foto tomada desde el Portal de Santa Madrona.
 
 
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(1) Albert Domenech. Topografia de la prostitució a la Barcelona del final de la Restauració (1918-1931). Relaciona los prostibulos anunciados en tres guias nocturnas de Barcelona de los años 1918, 1925 y 1931). Todas las indicaciones de fecha de prostibulo en esta entrada están sacadas del ensayo de Albert Domenech.