martes, 28 de junio de 2016

Bar Esperanto - calle Conde del Asalto, 54.


BAR ESPERANTO – CONDE DEL ASALTO, 54.

Del interés que había en Barcelona por el esperanto, da idea que en 1909 se celebrase en la ciudad el V Congreso Internacional del Esperanto. Los anarquistas tuvieron mucho que ver con la difusión y expansión del esperanto. Un idioma con una estructura lingüistica sencilla, que suponía trasladar al terreno de los idiomas el ideal de la desaparición de fronteras.

 


Antes de la celebración del congreso internacional ya se había inaugurado el Bar Esperanto de la calle Conde del Asalto. Entre las calles San Ramón y San Olegario, frente a la entrada del Arco de Cirés, y teniendo a uno y otro lado la farmacia Borrell y la academia Ribé especializada en formar cupletistas para los locales de la zona, se encontraba el Bar Esperanto. 


La única imagen que conozco del Bar Esperanto es una caricatura de Bon de 1912. Durante los meses de marzo y abril de 1912, la revista Papitu publicó una serie de artículos sobre tabernas de Barcelona. Los locales que merecen la atención del periodista y con ella sus comentarios se acompañan de una caricatura de BON. Una de las tabernas es el Esperanto.

                                                                          BON - Bar Esperanto. Papitu 1912.





Nos informa el periodista (que firma con el seudónimo de Follet) que las consumiciones se piden en esperanto. Y así, el periodista nos pone unos ejemplos del modo de hacer el pedido y de lo que puede responder el camarero.

Donaj va copaj de cassallaj

Y el mozo responde:

 Vaj

O bien le pides:

 Un verdaj!

Y responde el camarero:

Pernotaj o Escataj?

Y tu respondes según el dinero que lleves en el bolsillo
     

No sé  que periodista usó el pseudónimo de Follet, pero una evocación del bar Esperanto por Rafael Moragas,  en el semanario Meridià de abril del año 1938, me lleva a suponer que ambos son uno y lo mismo.
Moragas retrata con pinceladas costumbristas el ambiente del local. Gente distinguida los parroquianos, escribe: desde el revientapisos al canciller de cualquier república sudamericana; desde la Romanones, la madre coja y borde de la Chelito, al torero de salón pasando por algún agente comercial de chicas del espectáculo. Tal debía de ser la fertilidad dialéctica de aquella Sociedad de Naciones que para prevenir daños mayores, el propietario había escondido las aceitunas con hueso, no fuese una de ellas a volarle el ojo a cualquier tertuliano en un momento de mayor intensidad en la discusión.
 

                                                         Rafael Moragas. Meridià. 29 de abril de 1938.




En 1915, aparece el Esperanto en la prensa por un episodio chusco, tanto que no desmerece de los que se dan con cierta frecuencia en el barrio chino. En la madrugada del 21 de marzo, un camarero encuentra una nota en una de las mesas del establecimiento que lee en voz alta a toda la concurrencia: “no se culpe a nadie de mi muerte. En el retrete encontraréis mi cadáver. Compradme un nicho en el Cementerio Viejo”.

Estupor general. Nadie se atreve a averiguar que sorpresa depara la visita al retrete. Se avisa a una pareja del Cuerpo de Seguridad que –no les cabe delegar en otros la acción y han de afrontar lo que pueda haber sucedido en el urinario - entra en el retrete. Allí encuentran a un anciano sentado, fumando un puro y leyendo el periódico. Manifiesta que tiene 80 años, que es maestro de baile y que la nota es una broma que ha escrito. Se lo llevan detenido. La policía no ha encontrado la nota tan graciosa como su autor.


 
                                                                                          El Diluvio -  22 de marzo de 1915.
 



El 10 de julio de 1925, y a la altura de la Maisón Dorée, Juan Mura Rius de 55 años de edad, que había sido el dueño del Bar Esperanto, hiere de un disparo a Juan Tobella Soler de 50 años, herida que pocas horas más tarde causa la muerte del agredido. Mura había sido desahuciado del Bar Esperanto por Tobella, al decir de todos un punto de mucho cuidado. Desesperado Mura por la pérdida del local, más desesperado aún porque le iban a embargar la única propiedad que le quedaba, una pequeña finca en Santa Coloma de Gramanet, donde vivía, fue al encuentro de Tobella y disparó contra quien le había dejado sin bar. 

Se celebró el juicio un año más tarde, y por él sabemos que Mura había sido dueño del Bar Esperanto durante 17 años, hasta que Tobella le ganó un pleito de desahucio por unas deudas. Eso significa que al menos en 1908, diecisiete años antes de 1925, desconozco la fecha del desahucio, ya estaba abierto el Bar Esperanto.

La campaña de prensa en favor de Mura fue formidable, asi como la presión que ejerció el gremio de cafés, tabernas y similares de Barcelona. Mura era una persona apreciada, lo que no ocurría con Tobella. Los forenses manifestaron que el procesado padecía una locura no visible con manía persecutoria que le producía un estado morboso que incluso podía llegar a ser contagiosa [ Editorial de El Diluvio (sic)]. El veredicto del juez fue benevolo con el acusado y en 1929 le fue concedido el indulto.


El 17 de noviembre de 1930, a la altura del establecimiento fue disuelta una manifestación de obreros que procedentes de las Ramblas estaba en la labor de cerrar los locales de la calle Nou de la Rambla. En la refriega resultaron heridos de bala un guardia de seguridad y un obrero. El Imparcial de Madrid en su edición del día siguiente, daba cuenta de una serie de circunstancias que concurrieron en el lance. Al llegar los obreros a la altura del bar Esperanto, en cuyo interior se encontraban seis guardias, los manifestantes bajaron la persiana metálica del local, echando el cerrojo. Los guardias pudieron levantar el cierre y pistola en mano se enfrentaron a los manifestantes que respondieron disparando e hiriendo a uno de los guardias en el muslo. Los agentes del orden recogieron a su compañero herido y a sablazos se abrieron paso entre el grupo de obreros.



Sabemos que al terminar la guerra el bar continuaba abierto, por una multa que se le impone al dueño, Vicente Gallón Silvestre, al despachar bebidas fuera del horario establecido (julio de 1939).

La última noticia que conozco del bar es que la coral Picarol tuvo su local social en el Bar Esperanto durante los años 1953-54.

martes, 7 de junio de 2016

Juanito El Dorado y los Sindicatos Libres. El número 14 de la calle Guardia.




                                                       Branguli - Calle Guardia. 1934. ANC.


Hay varias fincas en el barrio chino de preguerra en donde se desarrolla tal suma de actividades diversas y hasta opuestas,   que no me caben muchas dudas  que de la resultante de tanto trajín resultó un mestizaje que hizo único al barrio chino.  En otro post hablé del número 7 de la calle Unión, microcosmos que reproduce el macrocosmos de la zona. Aqui;  calle Unión, número 7


Hoy toca mencionar el número 14 de la calle Guardia.  

La calle Guardia es una calle de corto recorrido entre Conde del Asalto y Arco del Teatro. Una calle de la que no se adueñó, como en otras, la prostitución,  el trapicheo de cocaína,  conocida como “coco” y que tras la primera guerra mundial penetra con fuerza en los locales del chino,  o las actividades propias de lugares con una gran concentración de delincuentes.  Muy pocas veces aparece  en la crónica de sucesos, no se dan palos en las tiendas de la calle, la policía no acude a los pisos para registrar y detener a antiguos conocidos.

Quizá esa tranquilidad se deba a que se encuentra  un poco a trasmano del centro del barrio chino. Calle tranquila con  locales donde se toca y se canta flamenco,   y calle donde los sindicatos abren sus sedes.    

En el número 14, al tiempo que en el edificio abrían sus sedes distintos sindicatos,   se  encontraba en los bajos  uno  de los mejores locales de flamenco que ha tenido Barcelona.

Empecemos por los sindicatos.  Asentado en el  piso principal del edificio,   al  menos durante  los años 1922 y  1923 tuvo  un local el Sindicato Libre.  Parece una sede de importancia, puesto que en alguna ocasión se  convocó  en la misma  a  la totalidad de juntas  directivas del conjunto de sindicatos libres.  Sales i Amenos, el presidente delos Sindicatos Libres de Cataluña y destacado requeté peroraba en la sala de actos.  

                                                    Ramón Sales Amenós, dirigente de los Sindicatos Libres. 




Entre 1916 y el inicio de la guerra civil,  en ese mismo principal tiene su local la sociedad de obreros panaderos “La Espiga”, de obediencia ugetista,  del mismo modo que la sociedad de obreros panaderos “La Aurora” de la calle Rosal era anarquista. La Espiga fue durante unos años el sindicato más potente de la UGT  en Barcelona. En su local encontraban cobijo los sectores sindicales de otros ramos cuando eran de obediencia socialista.  

Y esta proximidad entre una y otra sede  me causa extrañeza. Durante los años del pistolerismo, y en el mismo principal se encontraba, se supone que puerta contra puerta, la sede de un sindicato socialista y la de los sindicatos de la patronal. ¿había un pacto de no agresión entre la UGT y los sindicatlos libres?.   


En los bajos del edificio se abrió la taberna de Juanito El Dorado, un mallorquín sin una gota de sangre andaluza, que puso a cantar y bailar a gente grande del flamenco, la Ciega de Jerez o las hermanas Chicharra.  Para Sebastia Gasch,  el Dorado fue por unos años el lugar con más sabor flamenco de Barcelona, que es decir mucho en los años treinta.  Lleno de un público del barrio, como otros de la zona se fue llenando de turistas  pero sin perder la esencia.  En el verano de 1935,  Juanito lo traspasó y el nuevo dueño  cambió su nombre por el de Gran Kursaal.  Juanito se fue a Mallorca, se agenció una tienda y se fue olvidando del flamenco.





El Gran Kursaal fue un mix,a  ratos flamenco y a ratos transformistas.  Siempre hubo lugar y público para  locales de transformismo en el chino de los años treinta, así que este  también  se llenó. De turistas sobre todo.  La guerra terminó con el invento.  

                                                      Inauguración del Gran Kursaal. El Diluvio 1 noviembre 1935



                                                                   Gran Kursaal. Revista Mirador 1936

lunes, 23 de mayo de 2016

El Barrio Chino y la insurrección anarquista de enero de 1933.



                                                 La campana de Gracia. Número de 14 de enero de 1933. 



Las revueltas obreras en Barcelona tuvieron su epicentro en el Distrito V (ahora Distrito I, por otro nombre Raval)  ya desde sus inicios, allá en los finales del siglo XIX si descartamos los disturbios por las selfactinas.  Desde las calles del Olmo, Cadena, Riereta, San Pablo irradiaron al resto de Barcelona los estallidos de rabia del proletariado, y fue sobre todo en éstas que he nombrado  y en el resto de calles del distrito donde se levantaron en mayor número las barricadas que intentaron frenar a las fuerzas de la guardia civil y el ejército. 

Con la dictadura primorriverista, la efervescencia social fue pasando a la periferia de la ciudad y aún más lejos. Pueblo Nuevo, Sants, Hospitalet, Terrassa fueron los nuevos núcleos que alimentaron las rebeliones.

La insurrección anarquista de enero de 1933 volvió a situar al distrito V, y en particular al barrio chino, en el centro de la insurrección.  En esta ocasión, y atendiendo al carácter de la intentona,  el barrio chino  se limitó a proporcionar el marco urbano de la revuelta.   Y es que se trató de un pulso –un episodio de “gimnasia revolucionaria” como lo llamó Garcia Oliver, uno de sus instigadores- entre anarquistas y fuerzas del orden más que una revuelta popular y masiva.  


                                   Fotografías de las fichas policiales de Garcia Oliver (arriba), Durruti (centro) y Francisco Ascaso (abajo).

La insurrección que tenía que darse en el contexto de una huelga general revolucionaria en toda España iniciada como apoyo al sindicato de ferroviarios, transformó sus objetivos en una acción más modesta al negar su apoyo  la mayoría de trabajadores de los ferrocarriles tras considerar que no se daban las condiciones para conseguir los objetivos previstos, un aumento de salarios del sindicato convocante como programa mínimo.  

Garcia Oliver convenció a los grupos de acción de la CNT de  aprovechar el impulso que había causado la convocatoria de huelga general para asaltar los cuarteles del ejército, repartir las armas que se consiguiesen y que prendiesen las barriadas obreras  la llama de la revolución. 

La acción se convocó para el domingo 8 de enero. La mayoría de soldados de los cuarteles estaría de permiso y sería factible neutralizar los retenes que quedasen de servicio.   El resultado fue muy inferior a las expectativas creadas entre los anarquistas.  Las fuerzas del orden estaban sobre aviso y la intentona se saldó con varios muertos y unas cuantas decenas de heridos por ambos bandos.    

Atendiendo a los objetivos del blog, paso a relacionar aquellos acontecimientos que tuvieron lugar en el barrio chino durante la insurrección. Mis fuentes son aquellos medios de comunicación de la época  que he conseguido encontrar donde se mencionan los incidentes (La Vanguardia, ABC, El Diluvio, La Rambla, Heraldo de Madrid, El Sol, La Libertad, Solidaridad Obrera, La Veu de Catalunya. Revistas: Crónica,  Estampa, L’Esquella de la Torratxa, La Campana de Gracia).

Cabe apuntar que excepto Solidaridad Obrera,  la totalidad de medios de comunicación muestra en sus crónicas y editoriales una actitud crítica con la intentona, llegando varios de ellos a denunciar una supuesta connivencia entre la FAI y grupos de extrema derecha  que habrían sido los que al entender de dichos medios habrían financiado la operación.    



CRÓNICA DE LA JORNADA EN EL BARRIO CHINO

Domingo 8 de enero. La policía había encontrado un depósito de armas en la calle Mallorca y otro en Sants.  Sabía por sus soplones que se pretendía asaltar el cuartel de Atarazanas y reforzó con unidades de la guardia de asalto el perímetro del cuartel.

                                            Revista Estampa. Depósito de armas de la calle Mallorca. 



En Barcelona,  la acción revolucionaria dio su pistoletazo de salida (creo que dado lo que sucedió  a continuación  no resulta forzado  hablar de pistoletazo)  a las 19:30 cuando los guardias de asalto pararon un taxi a la altura de la Plaza del Teatro ocupado por tres personas que llevaban varias bombas y una pistola.  Las declaraciones de una de esas tres personas en comisaria, dará pie a que todos los medios informen de que en el interior de La Criolla se habían reunido 800 anarquistas armados con la finalidad de atacar el cuartel

Pocos minutos más tarde, desde las ventanas de un edificio en la entrada al Arco del Teatro  e inmediatamente desde varios edificios de dicha calle, se hostigó con disparos a la fuerza pública. 
Buscando a quienes les tiroteaban, los guardias de seguridad encontraron dos bombas en el rellano del piso principal del número 5 de la calle Montserrat.

Simultáneamente o pocos minutos más tarde, en el mercado de la Boquería hubo un intercambio de disparos entre anarquistas y fuerzas de seguridad.  Los anarquistas huyeron perseguidos por la policía entrando en Conde del Asalto. A la altura del Eden Concert  se produjo un especial intercambio de disparos, cayendo herido un guardia de seguridad (José MInguez) y resultando muerta una persona que al parecer  no tenía nada que ver con la revuelta y que se encontró entre dos fuegos (Francisco de Haro, 35 años).

Debió de ser en ese preciso momento, cuando otro guardia de seguridad  que se dirigía a su domicilio topó con la refriega frente al Eden Concert y  se unió a la acción contra los anarquistas. Cayó herido en el cruce con la calle Guardia y al parecer fue rematado estando en el suelo (José Messeguer Pérez.)
Desde los balcones del Sindicato de la Industria Hotelera,  Cafetera y Anexos de Barcelona, conocido como  sindicato de camareros, ajeno a la CNT.  situado  en el mismo edificio que la Sociedad de Atracción de Forasteros se abrió fuego contra la fuerza pública que estaba en las Ramblas.  La guardia de asalto disparó desde el interior del edificio resultando muerto uno de los que atacaban. Al entrar en la sede del sindicato, no encontraron a las 40 o 50 personas que suponían que se habían refugiado en la misma,   por lo que la policía entiende que  a través de los terrados el grupo de insurrectos pasó  a Arco del Teatro y a Lancaster.

                                  Revista Crónica. Guardias de asalto frente a la entrada del edificio donde se encuentra el Sindicato de la Industria                                                            Hotelera. 


                       Revista Crónica. El periodista confunde el nombre del sindicato y lo llama Sindicato de la Alimentación. Se trata del Sindicato de la                                  Industria Hotelera, Cafetera y Anexos de Barcelona.



En la calle Mediodia se registra un tiroteo intenso, resultando herido el guardia de seguridad Eustaquio Sanquis Dorado de 45 años (heridas en pierna izquierda y espalda).  Hay dos paisanos heridos en dicho episodio, uno por una herida de bala en el tórax y otro, Manuel Insua, fogonero, con fractura de ambas extremidades superiores.

El asalto al cuartel de Atarazanas, conocido de antemano por las autoridades  que  situó a un numeroso destacamento de guardias de asalto en el perímetro del cuartel, se saldó por un vivísimo intercambio de disparos entre un grupo de anarquistas y los guardias de asalto. Los anarquistas huyeron  por el muelle y las callejuelas del barrio chino.

En una de estas, murió a consecuencia de los disparos un hombre a la altura del Lion d’Or. Desconozco si se trata de la misma persona que sufrió un disparo en el abdomen mientras se encontraba en el interior del Lion d’Or. Tal y como lo cuenta El Diluvio,   los agentes del orden entraron  en el Lion d’Or, a rebosar de personas que se habían refugiado en el recinto,  y procedieron a identificar a todos los que se encontraban en el local. Uno de los clientes,  al ser requerido para que mostrase su documentación, pidió a su vez que el guarda de seguridad le enseñase la suya, a lo que el agente le mostró la placa.  El herido volvió a pedir al guardia que se identificase, momento en el cual e involuntariamente se le disparó el arma al guarda hiriendo al civil en el abdomen.
En el Excelsior, los guardias de seguridad impidieron ganar la calle a los clientes, más que por temor a que estos recibieran un disparo de los que se cruzaban entre revoltosos y policía, por impedir que entre los clientes se camuflaran revoltosos .


Poco más dio de si el episodio de “gimnasia revolucionaria” en el barrio chino. Garcia Oliver, el instigador principal de la acción de Barcelona, fue detenido durante la mañana del día 8 en el interior de un taxi en la barriada de Sants,  él y sus compañeros de taxi llevaban varias bombas y pistolas. Cuenta Garcia Oliver en sus memorias que recibió tal paliza que le dejaron por moribundo. 

sábado, 14 de mayo de 2016

Calles Unión y Marqués de Barberá. Relación de establecimientos comerciales en los primeros decenios del siglo pasado.


Siempre fueron dos calles, una continuación de la otra  encontrándose en  donde desembocaba la calle de Santa Margarita, excepto por un breve periodo de tiempo durante la guerra civil, cuando a ambas  se les dio el nombre de Mariano Foye. Foye, periodista, piloto republicano, promotor del vuelo sin motor en Cataluña,  en 1937 cayó abatido  a la altura de Tardienta  mientras pilotaba un avión.  El 19 de julio de 1938 fue honrado dando su nombre a las dos calles.  La ocasión fue fotografiada por Branguli en un reportaje donde aparecen el alcalde de Barcelona y otras autoridades de la Generalitat y el Ayuntamiento.


                                      Branguli. Colocación en la calle Unión de la placa  con el nuevo nombre de la calle. 



Y recordado que ha sido Mariano Foye,  paso a relacionar los establecimientos, locales, salas de espectáculo,  y otros lugares que me interesan de las dos calles en los primeros decenios del siglo XX. 



CALLE UNIÓN. ACERA DE LOS NÚMEROS PARES. 


4. Ideal Bar.




En otro local de la finca se encontraba CASA ESCARDIBUL que en un anuncio del Almanaque El Diluvio de 1929 se anunciaba como la única fábrica en España de bolas y mesas de billar. El anuncio hace constar que Casa Escarbibul tiene otro establecimiento en la calle Barbara 7.




8. Local de la sede de practicantes, inaugurado en 1933. 

                                   Pérez de Rozas. AFB. Local de la sede de practicantes. Inauguración. 



12. Maruxa.  Que a un  café cantante del entonces distrito V se le diese el nombre de Maruxa me lleva a  pensar si no fue el éxito de la zarzuela Maruxa del maestro Vives, estrenada en el Tivoli pocos meses antes de que aparezca en la prensa propaganda del local, la razón del nombre.   

Las primeras noticias que tengo del local son de noviembre de 1916, cuando se anuncia la venta de reservados del establecimiento por encontrarse en reformas. Al mes,  el bar ya es etiquetado de Salón Tango y se informa al selecto público que es inminente la apertura de La Cueva, a la moda, cabe suponer, de tantos otros locales del distrito V que habían habilitado un sótano en donde las tanguistas expresaban sus habilidades con mayor libertad que en la planta al nivel de la calle. 

                                                                   La Vanguardia - 4 de noviembr de 1916.



                                                                       El Diluvio - Diciembre de 1916.



Un año más tarde, el local aparece bautizado como Maxi’s Moderno y anuncia que cuenta en su elenco de artistas con un profesor cubano, al modo del Excelsior donde el Principe de Cuba  causaba tantas humedades como señoritas  solicitaban que les enseñase un paso de baile u  oír de sus labios una canción. 

                                                                      9 de diciembre de 1917. 


En enero de 1919, el nuevo dueño del establecimiento, Antonio Mira,  da cuenta de la reapertura del local con su nombre de siempre, Maruxa, y añade sobre el nuevo local  “que no tiene ninguna relación con los antecedentes de este establecimiento”

                                                                     El Diluvio . 4 de enero de 1919.


                                                                Papitu - Marzo de 1919.


Del modo que sigue, describía Papitu en marzo de 1919, los servicios e indudables cualidades del local. 






No he llegado a enterarme de cuales eran los antecedentes del antro que el nuevo dueño,  Antonio Mira, se preocupa por subrayar que no tienen relación con el nuevo local, pero un episodio en marzo de 1919, puede dar cierta luz sobre los mismos. El 10 de marzo discutieron, al parecer por cuestiones fútiles, un estudiante de 21 años, Jose Mur, y un pincho de 33, Miguel Villar.  El pincho era una institución en los locales del distrito V. Una mezcla de guarda de seguridad y chulo que mantenía el orden en el antro a la vez que los dueños le permitían gallear.   El estudiante viendo que la discusión se encrespaba decidió marchar del local, momento en  que Miguel Villar sacó una pistola y disparó al muchacho hiriéndole en la barriga.

Desde el incidente con el pincho, desaparece toda mención al bar/cabaret/music hall Maruxa.  Es posible, en esta historia y con los pocos datos que he conseguido  no hay más sino que algunas hipótesis son posibles y en el mejor de los casos probables, que el incidente causara el cierre del local 



12. Brigida. Años más tarde de la desaparición del Maruxa, en 1934,  consta  la presencia de un prostíbulo, casa Brigida, en la finca. 


                                                              Papitu - Marzo de 1934. 



16. Dr. Alcantara. Vias urinarias.  Veremos varios médicos en estas calles dedicados a problemas de vías urinarias. No es que los cólicos nefríticos o el crecimiento de la próstata fuesen más frecuentes en esta zona que en otras de Barcelona, a lo que se dedicaban era a tratar las enfermedades venéreas que, estas sí, eran mucho más frecuentes.  El Dr. Alcántara informa  que trata la avariosis, un modo muy discreto, y por lo general fuera del conocimiento de las esposas, de  dar a conocer que se dedica a tratar enfermos de sífilis. 

                                                                   El Diluvio - Abril de 1929. 


20. Dr. Alomar. Vias urinarias.
                                                                         Diciembre de 1918. 



26 y 28.  Industrial Bolsera S.A. Fábrica de confeti, serpentinas y bolas de nieve.

                                                                                  1929


34. Dr. Sampera. Vias urinarias. 
                                                                            El Diluvio - 1919. 




CALLE UNIÓN. ACERA DE LOS NÚMEROS IMPARES.


3. Ferrer y Mir. Goma, guttapercha y amianto. Artículos aplicables a la cirugía, ortopedia y mercería.

                                                                               Anuario Riera - 1909. 




5. Casa Segala. Farmacia.  Comercializaban productos para las cabras (ladillas), purgaciones (gonorrea), una "pomada el chino" que cura un sin fin de enfermedades, desde la tuberculosis a las hemorroides. Una farmacia para todo.  Años veinte a treinta. 










7.  Un edifício con mucha historia que ya tuvo una entrada en mi blog.  








CALLE MARQUÉS DE BARBERÁ. ACERA DE LOS NÚMEROS PARES.


6 y 8. Pensión Bilbaina. Abierta día y noche  (1919).


En la finca se produce un hecho luctuoso que es juzgado en noviembre de 1906. Un amante despechado, Antonio Castillo Peña.  asesina a cuchilladas a la bailarina Rosita del Oro. El tribunal llega a la conclusión de que el asesino no actúa en un momento  de locura ocasionada por trastornos circulatorios del cerebro propios de una degeneración por herencia alcohólica, neurastenia cerebral morbosa o invasión sifilítica de la base del cerebro que alteraran su voluntad.


16 y 16bis. Albergó la finca la redacción de La Vanguardia entre enero de 1888 coincidiendo con la entrada  en la dirección del medio de comunicación de  Modesto Sánchez Ortiz y septiembre de 1892 en que la redacción se traslada a la calle Pelayo.


Entre 1912 y 1916, encuentro noticias del café de camareras  La Patria Chica bajo la modalidad de sociedad recreativa. Simultaneamente, en otro local del mismo edificio se encontraba el  café de camareras, el Tabarin Parisien. Una única referencia a un tercer local Cabaret Olimpia en marzo de 1919. 


                                                                                                   El Diluvio - Abril 1912


                                                                                                               El Diluvio - 1916


                                                                                                            El Diluvio - 1915


                                                                                       La Publicidad - 1919. 



20 y 22. Aparecen en el libro de Paco Villar sobre el barrio chino,  a raíz de la destrucción de ambos edificios el 17 de marzo de 1938 por efecto de los bombardeos.  Explica Paco Villar que en ambos,  había prostíbulos que en el momento de la explosión estaban llenos.

En el número 22, se encontraba La Especial, tienda de gomas higiénicas.  Enseña por un método científico a usar los preservativos. No se me ocurre cual debe de ser el método. 


                                                                                  Papitu - 1932. 


                                                                     Casas i Galobardes. Años treinta. La Especial. 






26. Redacción de El Eco Escénico. 1921. 




CALLE MARQUÉS DE BARBERÁ. ACERA DE LOS NÚMEROS IMPARES.

5. La Flecha. .Prostíbulo.

                                                        El Diluvio - Febrero 1933. 




7. Ball Musette. Años treinta. Se anuncia como el primer baile musete, es decir, con taxi girls, de Barcelona. Sobre lo que fueron los bailes musete, los locales en los que previa compra de unos cupones, un varón podía seleccionar la chica con la que bailar, en esta entrada. 



                                                                                  Papitu - 1934. 




11 y 13, Redacción del periódico La Publicidad (1878-1939)


15. Semanario Cine Popular. Entre 1921-1925


19. Vaqueria (1918)


21. J. Torrente  Instalacion de pararrayos. De 1860 a nuestros días, permanece aún activa. 



                                                         Fotografía obtenida en la web de la empresa. 


23, Casa de socorro. Sociedad de amigos de los pobres.


                                                                                      Revista Mirador. 1931. 



27. Meuble Verdura. Sucursal del Meuble Mont d'Or que se encontraba en el Portal de Santa Madrona, 6. 


                                                                           Papitu - 1935. 


29. Preservativos La Pajarita (1931)



35. Fabrica de licor Caprinet (1932)



jueves, 14 de abril de 2016

El Café Catalán de la Rambla Santa Mónica


                                               Café Catalán.     Fot:. Gaspar i Serra. ANC.  c1930.



Rastreando en la prensa señales de la existencia del Café Catalán, encuentro como fechas extremas el 10 de octubre de 1881,  cuando un anuncio en  Publicidad  informa del precio al que  el establecimiento  venderá el café a partir de la fecha,  y el 19 de noviembre de 1940 en La Vanguardia [Española]   en relación a una cartera perdida y la gratificación que se concederá al que la encuentre.

Entre ambas noticias anodinas se extienden casi 60 años de actividad de un local que tuvo grandes momentos.


                                                        Café Catalán.   Fot:. Gaspar i Serra. ANC.  c1930.





La Rambla Santa Mónica era la parte oscura de las Ramblas. Estaba el cuartel de Atarazanas y un sucio puerto al fondo  del paseo donde fondeaban barcos con banderas de todos los países ribereños del mundo.  Soldados y marineros  llenaban la abundante colección de  bares de camareras y  meubles de ambas aceras de la Rambla y  se desparramaban por el barrio chino a través de las entradas que se abrían por Arco del Teatro y Portal de Santa Madrona.

Con diferencia sobre el resto de locales,  el Café Catalán fulgía en el negociado de establecimientos de ocio del paseo. Un local muy grande, llegó a ofrecer 150 chicas en calidad de tanguistas.

Escribía Josep Maria Planes en 1929, que en Barcelona se sabía que había arribado un gran barco por tres indicios, los tres en secuencia temporal. El primero era la información de la sección marítima de la prensa. El segundo porque los pequeños contrabandistas de las Ramblas, los que se dedicaban al menudeo, te vendían Camel (Planes escribía "Cammel") a un precio recomendable. El tercero era que el Gran Café Catalán se llenaba de marineros.



   Café Catalán. Ilustración de Oleguer Junyent para el libro Nits de Barcelona de Josep María Planes. 1931. Editorial       Catalonia.




Se encontraba en el número 6 de la Rambla Santa Mónica, en la antigua numeración de las Ramblas. Cerca y en la misma acera del Teatro Principal.


Vayamos a la relación de cambios que se produjeron en el local a lo largo de sus 60 años de actividad:

En 1909 y bajo la modalidad de sociedad recreativa  “Sociedad El Grumete”, Café Catalán se convierte en café de camareras con billares.

                                                          La Vanguardia. 7 de marzo de 1909. 



En los años veinte, y sin que desaparezca  la actividad de alterne propia del café de camareras, se añade al local la oferta de tanguistas.   Son los años en los que el maestro Demon se hace un nombre interpretando al piano las músicas del momento, jazz, fox-trot, a los amantes de la noche que aterrizan en el Café Catalán: tanguistas, marineros, artistas del resto de locales de la zona que acudían cuando su sala de espectáculos cerraba, periodistas, beldades internacionales –escribía Angel Zúñiga- con una sed inagotable de champán.   
El baile con ticket, a través de las taxi-girls o tanguistas, se prolongaría hasta el inicio de la guerra. 



                                                    Casas i Galobardes.  El maestro Demon (Lorenzo Torres Nin)





                                     


En 1924, el café se vería implicado en un episodio de trata de blancas que terminaría sin mayores consecuencias para la sala de espectáculos. La dirección del establecimiento no sabía, no conocía, no había visto nada y todo se debía al malentendido de que los delincuentes habían sido detenidos cuando casualmente tomaban una consumición en el interior del Café Catalán. 



                                                                La Libertad. 12 septiembre 1924. 



Al sr. Ramón Ribe, dueño del Café Catalán, contribuiría a quitarle el mal sabor de boca que sin duda le ocasionó el incidente de la trata de blancas, y quizá a reducir el coste  de conseguir que los distintos sectores de la administración del estado que trabajaban en el caso contemplaran con ecuanimidad su participación en el asunto, que pocos meses más tarde resultara agraciado con el primer premio de lotería.  

                                                      La Vanguardia. 14 octubre de 1925. 



Ya en los años treinta, el Café Catalán que en los rótulos luminosos de la fachada añade la denominación de Dancing a la circunstancia de ser un café, presenta espectáculos con transformistas o imitadores de estrellas. Barcelona se estaba convirtiendo en uno de los lugares prestigiosos  para los turistas en busca de ambiente canalla, y el local decide hacer competencia a La Criolla y Cal Sagrista. Entre los transformistas que desgranan sus canciones y sus bailes en la sala,  destaca el gran Darwin. 

                                            Sebastia Gasch. La Rambla.  31 diciembre 1934. 


                                                                                           c1930. 


Y con la guerra, el silencio y al poco la desaparición del local.